
Tu hijo no siempre te dirá que ve borroso: estas son las señales que debes observar
13 Agosto 2026
Con la vuelta a clases llegan los uniformes, los útiles, las nuevas rutinas y las tareas. Pero hay algo que muchas veces queda fuera del checklist: la visión de los niños.
Y hay una razón importante para prestarle atención: un niño no siempre sabe que está viendo mal.
Para ellos, la forma en que ven el mundo puede parecer completamente normal. Si nunca han visto la pizarra con total nitidez, quizás no tengan un punto de comparación para decir: “Mamá, veo borroso”. De hecho, los niños con defectos refractivos con frecuencia no se quejan de visión borrosa, especialmente cuando el problema afecta principalmente a un ojo.
Por eso, muchas veces son los padres y maestros quienes primero detectan que algo está pasando.
¿Qué señales debes observar?
Durante estas primeras semanas de clases, presta atención a ciertos comportamientos. Por separado, no necesariamente significa que existe un problema visual pero, si aparecen con frecuencia o notas varios de ellos, vale la pena consultar con un profesional de la salud visual:
- Entrecierra los ojos para ver de lejos.
- Se acerca demasiado a los libros o las pantallas.
- Se queja de dolor de cabeza después de estudiar.
- Se frota mucho los ojos.
- Dice que las letras se ven borrosas o dobles.
- Su rendimiento o participación en clases cambia.
En esta vuelta a clases, agrega una pregunta más a tu checklist.
- Ya revisaste los libros.
- Compraste los cuadernos.
- Preparaste el uniforme.
Ahora pregúntate:
¿Cómo está viendo mi hijo?
Observar sus hábitos durante las tareas, la lectura, el uso de pantallas y las primeras semanas de clases puede ayudarte a identificar señales que antes pasaban inadvertidas.
Porque muchas veces un niño no va a decir: “No veo bien”, pero sus hábitos pueden estar tratando de decírtelo.
Si notas alguna de estas señales o tienes dudas sobre la visión de tu hijo, agenda una evaluación oftalmológica pediátrica.










