
Miopía infantil: ¿por qué puede aumentar la graduación?
08 Octubre 2026
La miopía es uno de los problemas visuales más frecuentes durante la infancia y adolescencia. En muchos niños, la graduación puede aumentar con el paso de los años, haciendo necesario cambiar los lentes periódicamente.
¿Qué es la miopía?
La miopía ocurre cuando el ojo tiene una forma o longitud que hace que la luz se enfoque delante de la retina en lugar de hacerlo directamente sobre ella. Por eso, los objetos cercanos pueden verse con claridad, mientras que los que están lejos se perciben borrosos.
Durante la infancia, los ojos todavía están creciendo. En algunos niños, el ojo puede alargarse más de lo esperado y esto provoca que la miopía aumente.
¿Por qué puede aumentar la graduación?
La progresión de la miopía puede estar relacionada con diferentes factores:
- Genética: los niños con padres miopes tienen mayor probabilidad de desarrollar miopía.
- Edad de aparición: cuando la miopía aparece a una edad temprana, existe mayor posibilidad de que progrese durante la infancia y adolescencia.
- Actividades de cerca: pasar muchas horas leyendo, estudiando o utilizando dispositivos electrónicos puede estar asociado con una mayor progresión de la miopía, especialmente cuando se combina con poco tiempo al aire libre.
- Poco tiempo al aire libre: pasar más tiempo realizando actividades al aire libre se ha relacionado con un menor riesgo de desarrollar miopía.
¿Qué pueden hacer los padres?
Aunque no todos los casos pueden prevenirse, algunos hábitos pueden favorecer una buena salud visual:
- Promover tiempo al aire libre todos los días.
- Evitar períodos prolongados de actividades de cerca sin descansos.
- Mantener una distancia adecuada al leer o utilizar dispositivos.
- Utilizar una buena iluminación al estudiar.
- Realizar controles oftalmológicos periódicos.
Además, si un niño ya tiene miopía, es importante controlar regularmente su graduación para identificar si está progresando.
Una graduación que aumenta merece seguimiento
Que un niño necesite una graduación mayor no significa simplemente que “necesita lentes nuevos”. Puede ser una señal de que su miopía está progresando.
Por eso, el seguimiento oftalmológico es fundamental, especialmente cuando la miopía aparece a edades tempranas o aumenta rápidamente.
Si tu hijo entrecierra los ojos para ver de lejos, se acerca demasiado a los libros o dispositivos, tiene dificultad para ver la pizarra o presenta dolores de cabeza frecuentes, es recomendable realizar una evaluación oftalmológica.
Detectar y controlar la miopía a tiempo ayuda a cuidar la visión de los niños durante sus años de crecimiento.










